sábado, 25 de febrero de 2017

15 RAPEROS POR LA AUDIENCIA NAZI-ONAL EN 3 MESES


En cuestión de 3 meses hemos pasado 15 raperos por la Audiencia Nacional. Yo ya fui condenado a 2 años de prisión y ahora pueden caerme hasta 6 más, La Insurgencia (11 raperos, un productor y quien hacía los vídeos) también se enfrenta a una larga condena por “asociación ilícita”, “enaltecimiento del terrorismo” e incitación al odio y a Valtonyc lo acaban de condenar a 3 años y 6 meses de prisión por injurias a la corona y enaltecimiento. En ningún Estado europeo, ni siquiera en Estados Unidos, se viola así la libertad de expresión. Evidentemente no estoy poniendo como ejemplo de libertades a esos países, todo lo contrario, pero que en este Estado haya aún menos, es muy significativo. A raíz de estos casos, bastante mediáticos, muchas personas se preguntan cómo puede suceder. Para entender el presente y conquistar el futuro, hay que conocer el pasado.

La Audiencia Nacional es un tribunal herencia del Tribunal del Orden Público franquista que cumple la misma función: castigar con saña la disidencia. Le cambiaron el nombre pero los jueces y fiscales continuaron siendo los mismos. Un tribunal demócrata hubiera condenado a la policía torturadora y asesina del franquismo, a sus ministros, etc. Nada más lejos de la realidad: condenó a quienes luchaban para que así fuera. Por sus salas y calabozos hemos pasado miles de antifascistas cuyo delito ha sido luchar por una verdadera democracia. Por lo tanto cabe recordar, ahora que tanto hipócrita pide la libertad de Valtonyc, que los partidos como Unidos Podemos que no piden la disolución de este tribunal y de los cuerpos represivos, están perpetuando la represión. Para combatir la represión hemos de saber quienes están realmente en nuestra trinchera y quienes de una forma u otra legitiman a los represores. Además, estos oportunistas sólo se acercan cuando algo tiene bombo mediático y a menudo ni eso, pues criminalizaron a los jóvenes de Altsasu y se solidarizaron con la Guardia Civil.

En Estados Unidos hay raperos y artistas más famosos que nosotros y con letras mucho más explícitas que llaman a ejecutar policías o políticos. Ninguno ha sido condenado a prisión por ello. Baste como ejemplo la canción “Cop Killer” de Ice T que puede encontrarse subtitulada en castellano por YouTube. O el videoclip del famoso y clásico grupo Onyx “Againt All Authorities”, en el que secuestran a un policía, lo golpean y lo crucifican. De hacer eso un grupo de este Estado, sería detenido al día siguiente y condenado a prisión. Por mucho menos Valtonyc pasará, si la solidaridad no lo evita, casi 4 años encarcelado. Pero a todas horas nos dirán que el máximo problema es Trump cuando aquí tenemos algo aún peor. Para transformar la sociedad, hay que saber donde sobrevivimos. Por eso es tan importante que con campañas y hablando con nuestro entorno, demos a conocer casos como estos y tantos más para que se tome conciencia de que vivimos en un Estado sin las más mínimas libertades garantizadas. El uso sistemático del terror de la represión para que tengamos la boca cerrada, es el fascismo moderno del que hablaba Dimitrov, la forma de dominación de la oligarquía más reaccionaria. Los hijos y los nietos políticos de quienes encarcelaron o exterminaron a Lorca, a Miguel Hernández y a tantos antifascistas más, son los que con prácticas inquisitoriales nos condenan por protestar. Saben que hacerlo, por el momento, les sale casi gratuito. Sí provoca que más personas abran los ojos, pero si no se transforma en solidaridad llevada a los hechos, los represores no se lo piensan. Por eso, ahora que se habla tanto de la falta de libertades, hemos de insistir en la importancia de la práctica revolucionaria para que la indignación sea mucho más que unos twits o un berrinche momentáneo.

Para evitar que Valtonyc entre en prisión hace falta mucha presión. Si por todo el Estado hubiera concentraciones exigiendo su libertad y amplias campañas, se lo pensarían dos veces con él y con tantos más. Nuestro deber es organizarlas si nos indigna que se le quiera encarcelar por republicano y antifascista. ¿Acaso nosotros no lo somos? Pero sin olvidar que las cárceles están llenas de presos y presas antifascistas, la solidaridad no puede ser selectiva porque no sólo Valtonyc merece la libertad. La reivindicación de la amnistía total se hace imprescindible para unir la solidaridad y apuntar al régimen, teniendo claro que mientras tengamos un Estado así, no pararán de encarcelar por luchar. Por eso lo más importante es fortalecer la organización revolucionaria que pelee duro por acabar con la raíz del problema.

 

miércoles, 15 de febrero de 2017

¡VIVA LA LUCHA DE LOS ESTIBADORES!

Volvemos a asistir a un linchamiento con mentiras de todo tipo contra un colectivo de trabajadores, esta vez los estibadores. Cuanto más teme algo la burguesía, más saña en la manipulación, de ahí que inviertan tantos millones en propaganda anticomunista. Para deslegitimar su lucha, tienen la falta de escrúpulos de llamarlos privilegiados. El año pasado cuatro estibadores perdieron la vida trabajando y decenas más sufrieron “accidentes laborales” mientras sus patrones, los verdaderos privilegiados, se enriquecían tramando graves recortes en sus derechos. Los medios del sistema, cuya función no es otra que lavar la cara a los explotadores y criminalizarnos a los explotados que nos rebelamos, no airean los sueldos de los empresarios, sólo los de los trabajadores y encima manipulados. Lo mismo hizo Colau para desacreditar a los trabajadores del metro en huelga. Así, pretenden que no apoyemos su lucha y que centremos nuestro rechazo en ellos y no en los verdaderos privilegiados. Algo estarán haciendo bien cuando los medios al servicio de la banca y multinacionales, los están atacando sin tregua con un odio de clase que ojalá tuviéramos toda la de los oprimidos porque no estaríamos como estamos.

Pero lo que más teme la burguesía de su lucha, es que cunda el ejemplo y sean la chispa que prenda más luchas obreras. Que se desate una fuerte solidaridad como no me cabe duda que sucederá si siguen con firmeza, como pasó con la lucha de Gamonal que despertó la solidaridad en muchas ciudades que salieron a las calles a apoyar. Ahora que la situación es desesperante pero apenas hay luchas obreras, que esto se les vaya de las manos y fomente la combatividad, es algo que les genera una seria preocupación, de ahí tanto interés en intoxicar a la clase trabajadora para que no les apoyemos y sobre todo, para que no sigamos el mismo camino. Por eso nuestro deber de clase, es defender la legitimidad de su lucha y combatir la propaganda capitalista. Son tan sádicos que intentan, a menudo con éxito, que el que cobra 600 euros, odie al que cobra 1.000 o incluso 2.000, no a quienes cobran 10.000 o muchísimo más. Han conseguido que se llame privilegiado al mileurista o al que se juega la vida en el trabajo y no podemos quedarnos de brazos cruzados. Si en pocos años han logrado que el “privilegiado” sea el mileurista, ¿qué lograrán si no los frenamos? Que les pretendan bajar el sueldo hasta un 60% es para montar una muy, muy gorda. Si hasta ahora no estaban tan jodidos como en otros sectores aún jugándose a menudo la vida, es por las luchas que han tenido en el pasado y porque sabiendo la que pueden montar, se lo han pensado dos veces antes de joderlos de verdad. Pero cada vez nos exprimen más y ahora les ha tocado a ellos.

Los estibadores no cobran mucho, hay que juzgar lo que cobran en función de la dureza de su trabajo y sobre todo por los beneficios que generan, que son colosales, de ahí la preocupación ante su huelga combativa (recalco lo de combativa, porque las huelgas-farsa de CCOO y UGT no tienen nada de eso). Por lo tanto cobran poco comparado a la riqueza que generan y en todo caso, nosotros cobramos demasiado poco. Pero es tal su manipulación, que algunos creen que la culpa de que cobremos una miseria es de los estibadores. Hemos de combatir esas mentiras, pero no podemos quedarnos sólo con los que tienen el cerebro lavado, sobre todo hemos de quedarnos con la gran solidaridad y apoyo que están teniendo para no caer en el derrotismo inútil. Pero lo más importante para diferenciarnos de la izquierda domesticada que perpetúa la impunidad de los explotadores y que ahora se acerca oportunista a los estibadores, es recordar que tienen legitimidad para utilizar absolutamente todos los métodos de lucha que sean necesarios para combatir el terrorismo patronal que pone en riesgo la vida de muchas familias. Los sabotajes que ya han realizado no son ningún capricho, cuando no atienden con buenas formas, no dejan otro camino. Precisamente por eso los temen: porque no se atan a la legalidad que los condena. Pero esos métodos tan necesarios, exigen medidas de seguridad, la policía está al acecho y cuenta con colaboradores como se ha visto al airearse una asamblea en la que se llamaba a “romperlo todo” si no cedían.


Defender su lucha, es defendernos a nosotros. La solución es colectiva, acabemos con el individualismo porque cuando un trabajador pierde derechos, los perdemos toda la clase trabajadora, como bien recordaba el PCE (r). Demos a conocer su lucha, combatamos las mentiras de los medios atacando a los verdaderos privilegiados, defendamos la legitimidad de todos sus métodos de lucha ilegales, pongamos en práctica la solidaridad. ¡VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA! ¡ADELANTE ESTIBADORES, ESTAMOS CON VOSOTROS, NI UN PASO ATRÁS!


jueves, 2 de febrero de 2017

LA DISTRACCIÓN DE TRUMP

Desde Podemos a C’s, del País a 13TV, todos se ponen de acuerdo en dejar a Trump como el diablo y a Obama como un buen tipo. Pretenden hacernos olvidar que hace escasos meses y bajo el mandato de Obama, se batieron récords en cuanto a asesinatos de negros pobres a manos de la policía. También que con su querido Barack, USA ha participado en 7 guerras imperialistas, más que con Bush. Pero no pasa nada, en la era del marketing cuenta lo que sonríe el candidato mientras miente, no los países que masacra. Nosotros podemos decir que Trump es un criminal, faltaría más, pero la mayoría de quienes lo critican están apoyando a criminales iguales o peores, ese es el problema. Uno de estos era Obama y la conocida como Killary Clinton, que pretendía ocupar su puesto con una postura mucho más belicista que Trump y que buscaba un enfrentamiento abierto con Rusia. Los mismos que repiten un “no a la guerra” abstracto, luego lavan la cara al Obama de las 7 guerras imperialistas y se lamentan de que Clinton no haya ganado, como si alejarnos un poco de la tercera guerra mundial fuera una pésima noticia. Con menudos “pacifistas” hemos topado.

No hace falta ser un lumbreras, y así lo saben los millones y millones de estadounidenses que no han participado en la farsa electoral, para darse cuenta de que apenas hay diferencias entre un presidente y otro, pues ambos son firmes defensores del capitalismo que esclaviza a la clase obrera. A parte de las ya citadas diferencias en el plano internacional, Trump aboga por un proteccionismo económico que se traduce en poner fin a tratados de libre comercio como el TTIP (Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones) al que también se oponía la izquierda del capital que lava la sangre a Obama y a Clinton, qué casualidad. Los comunistas también nos oponemos al tratado, pero no lavando la cara al Obama que lo defendía. Sin embargo los medios burgueses y sus títeres podemitas, los están pintando como dos polos opuestos y cosas que hace Trump y que también hacía Obama, se las critican sólo a Trump. Como por ejemplo el apoyo que ambos han dado a Arabia Saudí para masacrar Yemen. El otro día La Sexta ponía el grito en el cielo por los terribles bombardeos de hace un par de días, cuando ya hace dos años que empezaron, pero ahora pueden culpar a Trump. Si los récords de negros asesinados a manos de la policía fueran con Trump, dirían que es Hitler. Pero cuando sucedía con Obama estaban más ocupados diciendo que era un tío enrollado que montaba fiestas con actores en la Casa Blanca y que su mujer iba con vestidos muy modernos. Lo mismo sucede con los inmigrantes deportados: Obama ha sido el presidente que más ha deportado, muchos más que Bush. Pero si Trump habla de deportar, es titular en todos los periódicos.

Han encontrado en él a alguien a quien linchar para ir de demócratas, aunque su crítica estrella sobre el muro en la frontera con México tenga una hipocresía que también bate récords. Ya hay un muro, Trump pretende ampliarlo. Pero la inmensa mayoría de los que van de progres criticándolo, luego apoyan las políticas criminales de la UE con los “refugiados” a los que tiene en lugares iguales o peores que los campos de concentración nazis, apoyan a la OTAN que masacra sus países obligándolos a huir o callan la barbarie que suponen las cuchillas en las vallas de Ceuta y Melilla. Cabe recordar que aquí hace nada la Guardia Civil asesinó a al menos 15 inmigrantes (otros cuerpos no han sido encontrados) a balazos de goma hasta que se ahogaron. Si hubiera pasado con Trump todos los canales lo llamarían nazi, como pasó aquí, lo reducen a una anécdota sin importancia.

Con la tortura sucede lo mismo: Trump no oculta que está a favor de esta. Claro que es grave, pero peor es decir que no se tortura y torturar como se hizo con Obama o se hace aquí. ¿Acaso Obama cerró Guantánamo y su policía repartía abrazos? Los mentirosos profesionales conocidos como tertulianos no dicen que al Estado español hasta la UE le ha llamado la atención por las numerosas torturas que además ni se investigan y se tapan. El enemigo, cuantas menos máscaras se ponga, mejor. Y eso le reprochan a Trump: que maquille menos la barbarie. Porque a parte de con el terror, el sistema se sostiene con la ignorancia y no conviene que se sepa que se tortura. Hablan de su machismo como si la mujer obrera fuera a estar más explotada con Trump que con Obama, cuando su situación será idéntica. Como si el feminismo de Clinton fuera mejor, que se lo cuenten a tantas mujeres sirias que han tenido que sufrir a los yihadistas “rebeldes moderados” por la ayuda que los yanquis les han dado para intentar tomar el control de Siria. Pero eso qué importa a los medios y al progrerío, a los que sólo importa que Clinton es una mujer, como si sus bombas fueran a caer con más dulzura por ello o la espalda les doliera menos a las mujeres que se la parten en trabajos de mierda. Este es el nivel de la izquierda del capital que siempre baila al son de los medios de manipulación.


Pero principalmente utilizan a Trump para distraer, para que nos creamos que aquí estamos mejor. Que yo sepa, quien nos condena a prisión por opinar es la Audiencia Nacional y no Trump. Hasta en USA los artistas tienen más libertad de expresión que aquí. El caso es entretener, cuando no es con Venezuela, es con Putin y si no, con Trump. Así se ha llegado al ridículo de que haya manifestaciones contra Trump en el Estado español y no contra la escandalosa subida de la luz, por ejemplo. Qué duda cabe de que Trump es nefasto para la clase obrera estadounidense y para la de todo el globo, pero lo va a tener difícil para superar el terrible legado de Obama al que seguro que Clinton hubiera sumado muchos más asesinados y probablemente, la tercera guerra mundial. Pretenden vendernos que hay un imperialismo bueno y que la clase obrera estadounidense sufre menos si se decora más la barbarie. Al final, lo que también pretenden es ocultar que hay mucha vida más allá de esos candidatos, porque las elecciones burguesas se resumen en votar a una mierda u otra. Vamos a tener Trump hasta en la sopa, los medios seguirán bombardeando con noticias de todo tipo: desde el tinte de su pelo hasta la marca de bragas de su mujer. Todo vale para distraer al personal, no fuera que recuerde que aquí tenemos una situación catastrófica a la que hay que poner fin y se vaya a por los responsables de esta. 


miércoles, 25 de enero de 2017

NOS ESTÁN ASESINANDO

Desgraciadamente el título no es una exageración, es literal. Cada año más de 600 trabajadores mueren por falta de seguridad en el trabajo, víctimas del terrorismo patronal que se hace rico a costa de la explotación que ni siquiera garantiza que no vas a morir al acudir a tu puesto de trabajo. Iba a decir que no vas a perder la vida, pero la vida sí se pierde en trabajos de mierda con sueldos miserables. Cada año aumentan los “accidentes laborales” mientras nos venden que los avances tecnológicos facilitan nuestra seguridad. Este aumento no puede entenderse sin los millones de parados, pues muchos nos vemos obligados a aceptar trabajos en lamentables condiciones y se aprovechan del miedo al paro para que se acepte cualquier cosa y haya miedo a protestar para no perder el trabajo, aunque ello suponga poder morir. Al Estado no le importan estas muertes, para esos psicópatas sólo somos cifras. Los responsables de estos asesinatos nunca pagan por ello, inspección de trabajo hace la vista gorda y carpetazo al asunto. Es un genocidio silenciado. Los detenidos y condenados somos quienes luchamos por el derecho a un trabajo digno, así con todo.

A esos asesinatos hay que sumar todos los trabajadores y parados que son empujados al suicidio por haber sido sometidos a la peor desesperación: la de no tener ni una vivienda asegurada, por ejemplo. En el Estado español cada año se suicidan más de 3.000 personas según cifras oficiales, probablemente recortadas, la mayoría por problemas económicos. Hay quienes con un cinismo insoportable asegurarán que se suicidan porque quieren, como si uno tuviera la culpa de sufrir una profunda depresión por no tener ni los derechos básicos garantizados. Evidentemente no se hubieran suicidado si hubieran podido disfrutar de una vida plena sin la guadaña de la miseria. Otras cifras que se ocultan, no fuera que la farsa del “Estado del bienestar” fuera más cuestionada.

Por si fuera poco, también hay que sumar los asesinados por la conocida como “pobreza energética”, que no es otra cosa que pobreza y punto. Pero estos capitalistas se las saben todas para dividirnos a los pobres e intentar vendernos que sólo es pobre de verdad el que muere de hambre. Cuando uno ha de escoger entre comer o calentarse y tiene que iluminar el piso con velas, está en la absoluta miseria. 7.000 personas mueren cada año como consecuencia de la falta de luz, calefacción, etc. Los incendios y las enfermedades provocadas por el frío, se ceban especialmente con los bebés y ancianos. Hay muchos casos silenciados como el de cuatro hermanos de entre 4 y 12 años de Vendrell, que murieron quemados por tener que calentarse con fuego. Los medios no lo llaman terrorismo y la izquierda domesticada tampoco, está muy ocupada condenando los disturbios en manifestaciones anticapitalistas.

Hasta ONG’s que forman parte del sistema, se han alarmado por los millones de niños que ni siquiera pueden comer bien en este Estado. No son pocos los profesores que han denunciado que hay niños que se marean a menudo en la escuela por ir sin comer. La desnutrición infantil y los problemas que esta acarrea de por vida, las familias que buscan comida en contendores y que en ocasiones se han intoxicado, las ancianas que con pensiones de miseria no pueden ni alimentarse como es debido…También restan años de esperanza de vida, merman la calidad de esta y ocasionan muertes evitables.

Los recortes en sanidad son otra de las múltiples formas con las que asesinan. ¿Cuántas personas se hubieran salvado con una atención mejor? Son de sobras conocidas las fotografías de camillas apiladas en los pasillos de hospitales públicos y las quejas de miles de pacientes a los que les han hecho pagar hasta el agua o los han enviado a casa aunque no estuvieran en condiciones. ¿Cuántas personas han muerto esperando una operación urgente? Hace pocos días moría otra mujer que llevaba 5 años esperando una operación. Ayer moría una niña de 8 años tras horas esperando una ambulancia, porque mientras invierten miles de millones en represión o en un ejército imperialista, ni siquiera pueden asegurar un servicio digno de ambulancias. Esa es la libertad del capitalismo: que tu hija muera por no tener una ambulancia disponible en horas. Nos podría haber pasado a cualquiera de nosotros o de los nuestros. Nos están asesinando y desgraciadamente, podría poner muchos otros ejemplos que suman miles de muertos más: personas que mueren por dormir en la calle, víctimas de violencia policial como Iñigo Cabacas o los 15 inmigrantes del Tarajal, revolucionarias y presos comunes exterminados en prisión sin asistencia médica, víctimas de las invasiones imperialistas en las que participa el Estado español, víctimas de la violencia machista, del nazismo y de las drogas, etc. Ya decía el Che que “el capitalismo es el genocida más respetado del mundo”. Como poco, debemos llamar a las cosas por su nombre: estamos gobernados por genocidas que cuentan con numerosos cómplices bien pagados y policías, jueces y fiscales que los protegen.


Con Franco, como asesinaban fusilando o con garrote vil, hasta los progres legitimaban la resistencia armada ante sus asesinatos. ¿Acaso ahora no asesinan? Las miles y miles de asesinadas citadas anteriormente demuestran que el genocidio sigue aunque en la mayoría de casos no sea a tiros. Ante semejante terrorismo de Estado, ante tamaña barbarie que aún nos escandaliza a pocos, toda lucha es legítima. La magnitud de su violencia no puede calcularse con cifras porque además, somos más que cifras. A un asesino en serie no se le combate con moderación, que también recordaba Ernesto Guevara que implica traición. Para derrotar a estos genocidas en serie, harán falta más que palabras. Esto es una guerra de clases y nos están matando, pero no tienen ni la decencia de dejar que nos alegremos si hay una respuesta a sus crímenes y por unos instantes, es su clase la que cuenta con bajas. Nos están matando, mañana puede tocarnos a nosotros o a uno de los nuestros y como decía Malcolm X: “En cuanto a la no violencia, es criminal enseñar a una persona a no defenderse cuando es víctima de ataques brutales. Ni siquiera lo llamo violencia cuando se trata de autodefensa, yo lo llamo inteligencia”. Si de verdad interiorizamos que si nos tocan a uno, nos tocan a todos, cuando asesinen a compañeras de clase, sentiremos que nos están asesinando.


sábado, 21 de enero de 2017

CARTA DE DESPEDIDA DE UN GUERRILLERO A SU HIJA PEQUEÑA

Comparto, porque me parece muy digna y emotiva, la carta del guerrillero del DHKP-C, Huseyin Gulmez, que escribió a su hija pequeña antes de partir con la guerrilla a las montañas. Hace pocas semanas, un bombardeo del ejército turco, asesinó al guerrillero y a 9 más.



Hola mi hija,

Te escribo desde las montañas que se rebelaron contra la injusticia y la tiranía. Eres pequeña, tal vez no sepas lo que significa papá. No tienes edad suficiente para leer y entender lo que estoy escribiendo. Lo entenderás cuando crezcas. Por supuesto, al principio me culparás, te enfadarás. "¿Por qué mi padre no está a mi lado?", Preguntarás. La pregunta "¿Por qué está en las montañas, no me ama?" Vendrá a tu mente y ahondará en tu cabeza. Tal vez te enfadarás y dirás: "No amo a mi padre". Has de saber esto mi niña: estoy aquí porque te amo. Estoy librando la guerra. ¿Qué hace un padre que ama a su hija? ¿Qué hace alguien que ama a su patria, ¿qué deben hacer? ¿Puede protegerlas mirando hacia otro lado? ¿Podría esto ser llamado amor?

Ciertamente, no puede ser amor. Los que aman a sus hijas también aman a su patria. Si uno no ama a su patria, no ama a su hija. Mientras nuestra patria está bajo ocupación encubierta, si nuestros jóvenes y niños están atrapados en las drogas, la ludopatía y la prostitución, si uno olvida su cultura y su vida, y llama amor a la decadencia, entonces la palabra "amor" está muy vacía. Nuestro amor es el más hermoso. Incluso si es distante, incluso si es imposible, a sabiendas de que vamos a morir por lo que amamos.

Si estuviera a tu lado, tal vez no podría protegerte. La llamada protección no es para proteger de algunas personas, no puedo protegerte del sistema decadente del Estado. Millones de niños como tú están sin protección, se ven afectados por las políticas estatales de decadencia y agonizan enganchados a las drogas, la ludopatía y la prostitución. Nuestros hijos e hijas que cuidamos y protegemos como nuestros ojos, están siendo atascados en drogas, prostitución y suicidio. Se están convirtiendo en personas deprimidas, están perdiendo sus valores. Se están olvidando de sus costumbres y hábitos. Están olvidando su cultura y su lengua. Están desempeñando el papel del individuo egocéntrico y egoísta que el capitalismo quiere. ¿Qué dice el capitalismo? "No confíes ni en tu papá", ¿es así?

No, ciertamente no lo es. Papá es como un árbol frutal. Incluso si la fruta ha desaparecido, puedes estar en su sombra. Una persona degenerada por el capitalismo no tiene respeto por sus mayores ni tiene amor por sus pequeños. Atacando y degenerando directamente nuestra cultura atacan nuestra cultura, lenguaje, educación, nuestra historia. Quieren que lo olvidemos todo. Están tratando de imponer su propia cultura decadente. Aprendimos a no inclinar nuestras cabezas de Shah Huseyin, Bedrettin, Pir Sultan. Aprendimos de Dadaloğlu, Köroğlu y Hekimoğlu a vengarnos, de Mahir aprendimos a no rendirnos, de Dursun Karatas a romper el aislamiento.

Esta es nuestra historia de épocas que son demasiado para encajar en los libros. Ha habido un Yazid en cada siglo, pero también un Hussain que se levantó contra el Yazid. Ha habido DHKC. El capitalismo es el Yazid de hoy. Hay fascismo en nuestro país. Al atacar los valores del pueblo, el fascismo los hace individualistas. De esta manera inculca la cultura de la decadencia. ¿Qué vamos a hacer al respecto? Vamos a luchar en el lado del DHKC. Fortaleceremos la lucha. Vamos a estrechar el campo del capitalismo. Tomaremos a nuestros hijos y los sacaremos de la cultura de la decadencia.
Daremos nuestra cultura, la cultura de Anatolia. No digas: "Mi hijo está en la ciudad, ¿cómo pelearé en las montañas?". ¿De verdad crees que podremos saber lo que nuestros hijos hacen en la ciudad? El problema no está en nuestros niños, está en el sistema y hemos de pelear contra este. ¿No se echa de menos a los hijos? Sí, echo de menos a mi hija en las montañas. Estoy extrañándola como echo de menos el Socialismo durante años. La existencia de mi hija me da fuerza en la guerrilla. Ella es mi razón para pelear. Mi chica es mi fe y mi audacia.

Si la gente no tiene el deseo de luchar, significa que no tienen razones también. Tengo mis razones. Nuestra legitimidad histórica, el amor por nuestro pueblo y la patria, nuestra devoción al partido y mi niña más dulce del mundo. Estas causas pueden crecer en número. Porque tenemos muchas razones para pelear. Quiero que mi hija se aferre a su historia, cultura, idioma, costumbres y práctica cuando crezca. No tengo ninguna duda de que será así. Si sucede que caigo en esta guerra, quiero que mi hija tome la bandera roja del lugar donde caí y la coloque en el palacio de nuestro enemigo. No quitamos a nuestros hijos de los revolucionarios, porque los revolucionarios son los hijos del pueblo. Ellos son el futuro de este país.

Nuestros hijos no deben morir por las drogas, ni de cáncer, ni ser los perros de Yazid. Que sean revolucionarios, que sean la esperanza de este país y del mundo. Nuestros hijos son hijos de la esperanza. Merecen el futuro más hermoso, la boca llena de sonrisas, las fiestas más bonitas. Lucharemos y ganaremos esas cosas bonitas. Lucho en las montañas con la guerrilla del DHKC con esta creencia. Siento orgullo y honor por eso. Debido a la línea inflexible de mi partido siento que le debo una deuda a este respecto. Estoy agradecido por su marcha hacia la revolución con pasos firmes sin llegar a un acuerdo con el enemigo en la historia.

¡VIVA NUESTRO LÍDER DURSUN KARATAŞ!

¡VIVA EL FRENTE REVOLUCIONARIO DE LIBERACIÓN DEL PUEBLO!


martes, 17 de enero de 2017

GAMONAL, UN EJEMPLO PARA SIEMPRE.

Hace 3 años que el barrio de Gamonal, en Burgos, dio una lección de cómo conquistar pequeñas victorias antes de la revolución que lo cambie todo. Se oponían a la construcción de un bulevar en el barrio, una obra millonaria que sólo favorecía a los especuladores y no a las numerosas necesidades que tenían. Tras numerosas protestas pacíficas, a las que el ayuntamiento no hizo caso, no quedó otra que intentarlo a las malas, que es el único lenguaje que entienden los capitalistas. Se atacaron las obras, hubo enfrentamientos con la policía, barricadas, se rompieron cristales de bancos, siguieron las manifestaciones con cortes de tráfico, etc. Las detenciones y el acoso de un ejército de antidisturbios no frenaron a los luchadores y luchadoras que demostraron que con insistencia, unión y fuerza, las conquistas son posibles. Tras varios días de disturbios, el ayuntamiento se vio obligado a ceder y paró definitivamente las obras. En pocos días de enfrentamientos se consiguió más que en meses de protestas pacíficas. Eso no quita que fueran necesarias, sobre todo para demostrar que así no cedían, para difundir y para organizar.

Como siempre, la izquierda domesticada de IU, condenó los ataques a sucursales bancarias, a las obras y la autodefensa frente a la violencia policial. Hicieron el ridículo una vez más, porque sin estos enfrentamientos, el alcalde no hubiera cedido para poner fin a unas protestas que se le iban de las manos. Esas son las protestas que temen, las que no pueden controlar, las que no siguen las indicaciones de la policía como si de un rebaño se tratara y los sicarios del capital fueran los pastores. Con la pata izquierda del régimen no se puede ir a ningún lado, más que a perpetuar la legalidad asfixiante. Si los manifestantes de Gamonal hubieran hecho caso a IU, les hubieran impuesto el bulevar, porque quedó demostrado que sólo con protestas tranquilas no iban a ceder. Fomentando el legalismo y el derrotismo, el concejal de IU en el ayuntamiento de Burgos declaraba: "“Ya no podíamos hacer más. Nuestro objetivo era concienciar a los ciudadanos, y ya lo habíamos logrado. No conseguimos nada por las vías institucionales y no podemos apoyar a grupos violentos". Es importante recordar estos ejemplos para que no puedan frenar más luchas serias llevándolas por los cauces domesticados que no conquistan más que miseria, explotación, paro, etc. 

Como en toda lucha seria, se cumple aquello de que “quien algo quiere, algo le cuesta”. Se logró paralizar las obras y costó detenidos y algunos heridos. No hay soluciones fáciles ni cómodas como prometen los cretinos de Podemos, la lucha cuesta represión. Si ante los primeros detenidos el resto de manifestantes se hubieran ido a casa, no estaríamos hablando de una victoria. Pero dieron una lección de constancia, luchando con aún más ganas frente a la represión, porque cuando se utilizan unos métodos de lucha adecuados también se cumple el “quien la sigue, la consigue”. Es otra de las cosas que los líderes de la izquierda domesticada no quieren: arriesgarse el pellejo. Están muy cómodos en sus poltronas cobrando abultados sueldos del Estado a cambio de decirles a sus bases que sigan tranquilitas en el rebaño haciendo caso a los pastores policías. Lo más triste es que la mayoría de sus bases, a diferencia de ellos, no viven en la comodidad sino todo lo contrario.

También toda lucha seria despierta la solidaridad y fueron especialmente emotivas las manifestaciones que hubo por todo el Estado, también con disturbios, en apoyo al barrio. La represión que sufrieron es efímera, pero la victoria y la lección de Gamonal son para siempre. Hay incontables ejemplos más, pero cada vez que nos digan que saltarnos la legalidad no sirve y que “hay que ser buenos chicos” (para el Estado, claro) les recordaremos que como en Gamonal, la desobediencia civil en todas sus formas, es imprescindible y da sus frutos. Que no podemos descartar ningún método de lucha, pues todos son legítimos y necesarios. En Gamonal vencieron, y aunque no siempre se vence, hay una cosa clara: plantando cara como lo hicieron tenían la posibilidad de vencer, yendo por las buenas no les hacían caso y por lo tanto, no había posibilidad alguna.

El día que haya un Gamonal o más en cada ciudad, con la misma o más intensidad, empezarán a temblar y se verán obligados a ceder derechos y libertades. Por el momento, nos siguen saqueando con suma facilidad derechos y libertades que había constado mucha sangre conquistar, demostrándose una vez más que por las buenas no podemos frenarlos. Por eso, hoy que los vendehumo alejan la lucha de las calles o la domestican hasta el ridículo, es tan importante recordar la lección que nos dejó, para siempre, Gamonal.




viernes, 30 de diciembre de 2016

PODEMOS Y LA INDEPENDENCIA DE CATALUNYA

Ahora mismo el mayor problema al que se enfrenta el Estado español es la independencia de Catalunya. Ojalá fueran importantes luchas obreras y la combatividad inundando las calles de todo el Estado, pero no es así por el momento. Por eso apoyar la independencia es agudizar la crisis del régimen, cosa que beneficia al movimiento revolucionario de todo el Estado. Hay que estar muy ciego para no ver que debilitar al Estado español sólo puede adelantar su derrumbe, que no organizaremos una revolución de la noche a la mañana. Pues la miopía política del españolismo rancio de algunos “comunistas” sigue fortaleciendo al Estado opresor, oponiéndose a la independencia de Catalunya como si viviéramos en un Estado socialista que respetara los derechos nacionales, en el que entonces, no tendría sentido la separación. Pero ya no sólo se oponen a la independencia, sino que ni siquiera defienden el referéndum que nos niega el Estado al pueblo catalán. Este referéndum es evidente que no puede ser pactado, como sí lo sería en un Estado socialista. Por lo tanto, no queda otra que saltarse la legalidad y poner las urnas. Eso ya es un acto más revolucionario que lo que han hecho jamás estos “comunistas”, por eso la Audiencia Nazi-onal cita a independentistas y no a ellos.

La represión al independentismo evidencia que el Estado español teme la independencia, no podía ser de otra forma por el motor económico que representa Catalunya y por el orgullo facha que, como le dijo Franco al rey antes de morir: “Lo que más me preocupa es la unidad de España”. La independencia de Catalunya no sólo les supondría un duro golpe económico, también un fuerte revés moral a la apariencia de Estado indestructible que pretenden vender. Un Estado que no rompió con el fascismo no va a ceder por las buenas ningún derecho democrático y duele recordar lo obvio a estas alturas. Lo lógico ante una situación así es llamar a la desobediencia y al enfrentamiento con el Estado enemigo de la democracia. Pero no, desde los “comunistas” españolistas a Podemos, se deslegitima la desobediencia. El apego a la legalidad fascista que tiene la izquierda domesticada vuelve a sostener al régimen en un momento histórico. Lo que está haciendo Podemos en Catalunya para evitar el desafío a la legalidad, es para encerrarlos por colaborar con el fascismo. Mienten descaradamente e insultan a la inteligencia cuando aseguran estar por el derecho a decidir. Si sólo lo quieren de forma pactada y esto es imposible con este Estado, entonces no lo defienden. Con sus planteamientos, los negros seguirían bebiendo en fuentes diferentes a los blancos en Estados Unidos, porque jamás se habrían saltado la legalidad. No querer la independencia es legítimo, aunque no nos beneficie. Lo que no es legítimo es evitar que se declare si la mayoría la queremos o decir que no se puede hacer el referéndum si el Estado lo impide. Eso, lo disfracen como lo disfracen, es no respetar el derecho a la autodeterminación que tanto defendemos los comunistas.


Una vez más, como cuando acabó con los escraches y otras luchas en las calles, Podemos demuestra que sirve para fortalecer al régimen. Para algo les han dado tanta cancha en numerosos medios, para que entre otras cosas, intenten evitar a toda costa el grave problema que le ocasionaría al Estado una declaración de independencia. Son el enemigo disfrazado, por eso son más dañinos que el PP que niega el derecho a la autodeterminación sin decorarlo. Estos miserables pretenden que no nos saltemos la legalidad y encima lo hacen en nombre del cambio. Por eso es un error la tibieza de la mayoría de independentistas ante quienes más daño están haciendo alejando de la independencia a quienes dudan. Hay que denunciarlos como lo que son: un sostén del régimen ante la crisis cada vez más profunda que tiene. Quienes agudizan esta crisis pueden ser aliados en momentos determinados, pero quienes se oponen a agudizarla sólo lo fortalecen y no merecen más que el absoluto desprecio si lo hacen de forma consciente como las Colau de turno, los Rabell o los Coscubiela, que viniendo de CCOO y UGT estos dos últimos, tienen mucha experiencia fortaleciendo al régimen.

Es intolerable que digan que un referéndum ganado con el 51% no sería un resultado suficiente. Resulta que la mayoría independentista debe plegarse a la minoría y no a la inversa, es increíble la cara que tienen y cómo se llenan la boca de democracia sin respetar la voluntad del pueblo catalán, cosa que los convierte en enemigos del pueblo. Ya viene siendo hora de que algunos lo tengan claro, otra cosa es que haya que convencer a sus votantes, pero sus líderes ya han demostrado que están con el régimen y no con la mayoría del pueblo catalán.